martes, 23 de agosto de 2011

El Evangelio de los Vampiros


Me hab�an solicitado v�a e-mail que publicara algo sobre el libro del "Evangelio de los Vampiros". 

Este evangelio de los vampiros es de dudosa procedencia, pero no deja de ser un texto interesante y escrito por alguien que conoce muy bien la m�stica esot�rica.

Para aquellos que no lo conozcan, aqu� ten�is el libro del G�nesis de dicho evangelio. Un texto que vale la pena leer, porque entre l�neas hay verdadero conocimiento. Aquel que sepa leer de forma distinta hallar� conocimiento.


"1 1 En el principio fue la oscuridad. 2 Una densa, ilimitada negrura, enlazaba los siete v�rtices del universo. 3 Nada exist�a fuera de lo Que No Tiene Forma. 4 Y la oscuridad palpitaba con el primer suspiro. 5 El suspiro se desliz� por los siete v�rtices hasta convertirse en el primer Orgasmo. 6 Y la oscuridad engendr� a los primeros seres, hijos de lo Que No Tiene Forma. 7 Los hijos de la oscuridad y de lo Que No Tiene Forma alzaron su voz. 8 El Universo escuch� por vez primera a las Criaturas de las Tinieblas. 9 No exist�a el dolor ni las lagrimas; no exist�a la alegr�a ni el placer. 10 Unicamente las profundidades internas unidas ala negrura de las profundidades externas. 11 Y las criaturas de las Tinieblas recorr�an el Universo en libertad. 12 No exist�an limites, no exist�a el principio ni el fin. 13 Viajaban fugazmente recorriendo los siete principales v�rtices, y los miles de ilimitados v�rtices en expansi�n constante. 14 Algunos, s�lo algunos de ellos eligieron un mundo cubierto por aguas oscuras. 15 Y este mundo fue nombrado Aradia. 16 He aqu� el Primer Misterio, la llave a esta Dimensi�n. 17 Pero este mundo fue elegido tambi�n por otro Ser. 18 El se nombr� a s� mismo el Creador. 19 Nacido de la oscuridad, se rebel� ante ella. As�, el velo fue rasgado. 20 Y el Esp�ritu del Ser se mov�a sobre las aguas. 21 Mientras en los siete v�rtices la oscuridad sinti� por vez primera el dolor. 22 Rebel�ndose a las profundidades internas, al no-principio y no-fin, se declar� principio y fin. 23 Y dijo: "H�gase la luz". 24 Por siempre la oscuridad hab�a albergado a los hijos de la oscuridad y de lo Que No Tiene Forma. 25 Pero la luz alter� al Universo por siempre. 26 Los siete v�rtices fueron rotos. El Universo fue violado con resplandores. Estos fueron nombrados Estrellas. 27 El fuego fue creado. Fue creado el dolor. Fue creado el principio y el fin. La muerte y la vida. El bien y el mal. La noche y el d�a. Amor y odio. Verdad y mentira. Alfa y omega. 28 El creador se apodero del Universo y de la oscuridad. 29 Lo Que No Tiene Forma fue negado y el Ser ocup� su lugar. 30 En el caos resultante, las Criaturas de las Tinieblas gritaron de dolor, se calcinaron en el fuego de las estrellas; enloquecieron cuando el Bien y el Mal penetraron sus voces; y gimieron de agon�a al Ser encerrados en un cuerpo donde exist�a el principio y el fin. 31 Los que eligieron el mundo cubierto por las aguas fueron cegados con los primeros rayos de un sol maligno. 32 Y el tiempo comenz� a transcurrir. 33 Siete eras de dolor, ceguera, agon�a y muerte. Estos fueron los siete d�as de la creaci�n. 34 La miseria nombrada Vida se expandi� en Aradia, que desde entonces fue llamada Tierra. 35 Pues las aguas hab�an retrocedido. 36 Donde una vez hubo oscuridad y el hielo lo cubr�a todo, el mar se repleg� y la vida fue engendrada en la Tierra. 37 Flores surgieron del cad�ver de la Nada; Seres diminutos llegaron de los mares para pervertir los suelos, r�os y monta�as. 38 Y estos seres crec�an y se consum�an unos a otros. Depredadores atacaban a los d�biles. 39 De esta forma el Creador estableci� su caos en el Universo y en la Tierra. 40 Las Criaturas de las Tinieblas no pudieron oponerse al Caos, pues el Caos lo abarc� todo hasta el infinito, los siete v�rtices rotos y los miles de v�rtices que ya no se expandieron m�s. 41 Y este desorden fue llamado belleza. 42 En el s�ptimo d�a el Creador descans�. 43 Las Criaturas de las Tinieblas, ante el Caos de la luz, se hab�a replegado sobre si mismas, buscando en su oscuridad interna. 44 Pues en ella a�n hab�a sabidur�a. 45 As� aprendieron a expanderse a pesar de los limites que les hab�an sido impuestos. 46 Y la oscuridad de las Criaturas de las Tinieblas renaci� en el s�ptimo d�a, mientras el Creador descansaba. 47 Las profundidades internas volvieron a comunicarse con las profundidades externas. 48 A pesar de la luz, en pleno d�a, los siete v�rtices fueron restaurados, y cada uno restauro a sus miles de v�rtices, mas ya no en expansi�n constante. 49 El dolor no pudo ser borrado, ni la alegr�a, ni el amor, ni el tiempo, ni la muerte. 50 Aunque las Criaturas de las Tinieblas son intemporales, habr�n de tener un fin. Como tendr� el caos. Pero el fin es la apertura a nuevos ciclos. 51 Este es el Segundo Misterio. Quien tenga entendimiento, obtenga la llave a esta dimensi�n. 

"2 1 El creador despert� de su descans� al octavo d�a. 2 "He aqu�", proclam�, "he descubierto la restauraci�n parcial del Universo; 3 Y este es mi castigo a las Criaturas de las Tinieblas: 4 Malditas sean por siempre, maldita la oscuridad que las engendr�, maldita la no-concienc�a; 5 Sean repudiadas por los Seres de la Tierra, de lo que hay debajo de la Tierra y el Cielo; 6 Sea la Muerte para ellas al cabo de mil eras de melancol�a; 7 Yo, el Creador, prohibo que el Caos se restaure. 8 Por que esta es mi palabra, permanecer� hasta el fin de la eternidad". 9 Mas el Creador estaba solo en su luz. 10 Nada escuch� su maldici�n. 11 Por lo que dijo: "Creare aliados". 12 Y fueron hechos los �ngeles, las criaturas de luz. 13 Vio el Creador que los aliados eran buenos para �l, pues cantaban sus alabanzas. 14 Mas la m�sica no fue hecha por las criaturas de luz; les fue robada a las Criaturas de las Tinieblas. 15 Cuando estas viajaban fugazmente a los siete v�rtices en busca de refugio. 16 La m�sica fue el primer Arte; la m�sica permit�a a las Criaturas de las Tinieblas transitar de v�rtice a v�rtice. 17 La m�sica es la puerta a todas las dimensiones, este es tambi�n parte del Segundo Misterio. 18 Mas aconteci� que la m�sica fue violada por las Criaturas de la luz que acompa�aban al Creador por las regiones et�reas. 19 El silencio de las Tinieblas fue grande al proclamarse la victoria de la luz y la confusi�n en las lenguas. 21 En las Tinieblas, un Ser se adelant� a los dem�s y se dirigi� al infinito oscuro: 22 "Por que nosotros no hemos sido nombrados, un nombre nos otorgaremos. 23 Para que el Creador nos reconozca al desafiarlo; mas no ser�n sus nombres, sino Nuestros Nombres". 24 Y he aqu� todas las Criaturas de las Tinieblas fueron nombradas a s� mismas, sirvi�ndose de las lenguas que les hab�an sido impuestas para confusi�n. 25 Y llevaron por nombre Marduk, Innana, Ereshkigal, Mictlantecuhtli, Ctulhu, Unukalai, Lilith, Esfinge, Baphomet, Drakull, Tor, Yog-Sothoth, Shub Niggurath, Teutates, Gommatesvara, Tinia, Dharma, Zu, Yima, Vahagn, Ullikummi, Enlil, Atanaesic, Cronos, Agasia-Gigagei, Awonawilona, Ishtar, Kepra, Astart�, Baal, Fudo-myoo, Ukulan-tojon, Isis, Tlaloc, Ahura, Mazda, Moloch, Nehebkau, Mitra, Sraosha, Erlik, Urano, Atius, Zeus, Tirawa, Chac, Dohkwibuch, Dagon, Kali, Nergal, Mantus, Pan, Nija, Hecate, Emma-O, Chemosh, Damballa, Amon, Anubis, Metztli, Supay, Sammael, Yaotzin, Thoth, Supay, Sekhmet... 26 Hasta completar los seiscientos sesenta y seis nombres de la Primer Generaci�n de las Tinieblas. 27 Y todos ellos fueron conocidos por el Creador como El Maligno. 28 Mas no fueron nombrados por el Creador ni por los �ngeles, ni por ninguna otra criatura, viva, muerta o no-muerta, sino por ellos mismos. 29 Y la primer generaci�n creci� hasta los trece mil nombres, que partieron hac�a todos los rincones de tierra, aire, agua, viento y fuego oscuro; al glacial desierto del sur, a las islas sumergidas, so�ando bajo las aguas, al espacio exterior m�s all� de las estrellas y al Centro del Mundo. 30 Este es el Tercer Misterio, la puerta ala comprensi�n de los trece mil nombres. 31 Los nombres fueron registrados en el primer libro escrito por ser alguno. 32 Y este libro es el Espejo de la Eternidad. 33 Sus p�ginas fueron escritas por las Criaturas reci�n nombradas, para que no fuera olvidado el d�a de la Rebeli�n Melanc�lica. 34 Cuando fueron liberadas las otras Artes, para gloria de la oscuridad. 35 Quien tenga entendimiento, comprenda el nombre del Ser oscuro que se adelant� para hablar con sus hermanos. 36 Su nombre es Ubbo Sathla. 37 Las Criaturas de las Tinieblas atestiguaron la creaci�n de los �ngeles. El creador no pudo apartarlos de su presencia. 38 Pues ellos eran oscuridad, y aunque el Creador la hab�a negado en si mismo, segu�a siendo hijo de la oscuridad. 39 Y la oscuridad esta en el desde el principio, y lo estar� hasta el fin de los tiempos. 40 As�, los hijos de las Tinieblas conocieron el nacimiento en dolor de los hijos de la luz. 41 Para los �ngeles, en el principio fue la luz. 42 Una densa, ilimitada luz los esclavizaba a los siete v�rtices del Creador. 43 Mas ellos mismos descubrir�an que tambi�n pose�an oscuridad. 44 Despu�s de la Ruptura, el universo y los seres pose�an luz y oscuridad. La poseen, y la poseer�n por siempre. As� sea. 

"3 1 Aconteci� que los �ngeles descubrieron su oscuridad mientras viajaban por las regiones et�reas. 2 Teniendo ya grandes riquezas y honores, �ngeles y arc�ngeles negaron su sabidur�a y se aceptaron como seres de luz pura. 3 Todos menos uno. El nombre de �ste era Luzbel, arc�ngel gobernante de muchas legiones, m�sico en las regiones celestes. 4 Viendo Luzbel que estaba formado por oscuridad quiso tener comercio con los hijos de las Tinieblas. 5 Pero sabia que tal comercio estaba prohibido por el Creador. 6 Por eso fue ante el Creador y cuestion� su prohibici�n. 7 Y el Creador lo maldijo con estas palabras: 8 "T�, mi querub�n protector, has sido hallado culpable de traici�n, Sea, pues, la guerra entre t� y yo". 9 As�, la guerra fue hecha en el Cielo. 10 Habl� el Creador a sus mir�adas de �ngeles, querubines, serafines y arc�ngeles. 11 Mand�ndoles desterrar a Luzbel y a los �ngeles que, con �l, no hab�an negado la sabidur�a. 12 "He aqu�", les dijo "he construido una dimensi�n ajena a las Criaturas de las Tinieblas, para que Luzbel y sus legiones permanezcan por siempre en dolor y tormento, en el lago de fuego que no tiene fin, donde arder� asimismo el g�nero humano que estoy por crear, donde ser�n atormentados todos aquellos que vomitar� de mi presencia, y donde al final de los tiempos arder� la Bestia, el Falso Profeta y las Criaturas de las Tinieblas; 13 Por que yo soy el Creador, y he escrito lo que acontecer� en el futuro, en lasa siete dimensiones, hasta el d�a en que, cansado, habr� de morir destruyendo al Universo". 14 Y por esto fue exaltado por arc�ngeles, querubines, serafines y �ngeles. 15 M�s el Creador contempl� el futuro, y vio que volver�a a quedarse solo. 16 Y penso en la humanidad, a la que har�a a su imagen y semejanza, con toda su crueldad, capricho, y con todo su Amor. 17 Mas el Amor fue perverso desde su origen, pues formaba parte de la luz. 18 Fue el amor el que llev� al Creador a negar su oscuridad. 19 Fue el Amor el que venci� a Luzbel y sus �ngeles en la batalla del Cielo. 20 Un lamento cruz� las puertas de las siete dimensiones, despertando a las Criaturas de las Tinieblas que dorm�an tras haber sido nombradas as� mismas, tras haber atestiguado la creaci�n de los �ngeles. 21 El lamento de Luzbel en su ca�da. 22 Estos fueron los acontecimientos de la guerra en el cielo; mas para quien tiene entendimiento es posible experimentarlos en este momento. 23 Tal es el Cuarto Misterio, la Puerta a la Guerra en el Cielo. 24 Dijo entonces el Creador a Luzbel: 25 "Seas precipitado en este lago de fuego por el resto de tus intocables d�as; seas odiado por los seres humanos que he de crear; seas odiado por las Criaturas de las Tinieblas, a las que ordenar� odiarte, o ser�n destruidas". 26 Pero las Criaturas de las Tinieblas se volvieron hacia Luzbel, dando la espalda al Creador. 27 Pero el Creador dijo: "H�gase la destrucci�n". 28 Mas las eras han pasado, y la destrucci�n no ha llegado para las Criaturas de las Tinieblas. 29 Entonces sentenci� el Creador "Aliadas sean, criaturas, a Luzbel, sea el nuevo nombre de �ste Sat�n, que significa el adversario; sea el infierno morada de los seres oscuros, y de los �ngeles que aceptaron la sabidur�a, pues yo soy el �nico, el privilegiado, el digno de todo honor y toda gloria; 30 Malditos sean los seres ajenos a m�, incluyendo al g�nero humano, al que estoy a punto de crear". 31 Y esta fue la respuesta de Sat�n, y de las Criaturas de las Tinieblas: 32 33 Mas la respuesta en un misterio que a�n no puede ser revelado. 

"4 1 Tal fue la naturaleza del barro que engendr� a la humanidad. 2 Y los seres humanos eran est�pidos, deambulaban por la faz de la tierra asesinando a todo ser viviente y a ellos mismos. 3 Nunca antes se hab�a visto a seres de igual especie depredadores de s� mismos. 4 Y el Creador estaba complacido. 5 A�n as�, el Creador construy� un jard�n de perversa bondad y aberrante belleza en Ed�n, al oriente. 6 Y lo llam� Para�so. 7 No exist�a la muerte en el Para�so; ni el dolor ni las l�grimas; ni la alegr�a, ni el placer. 8 El Para�so era como al principio de la oscuridad; pues el Creador sent�a nostalgia por el estado primigenio. 9 Y cre� a un ser llamado Ad�n. 10 No fue este el primer humano sobre la tierra. Los humanos engendrados por el barro ya cazaban y se mataban entre s� ante la vista de las Criaturas de las Tinieblas. 11 Ad�n fue formado del polvo de la Tierra y el Creador insufl� en su nariz aliento e vida, de modo que el hombre vino a ser alma viviente como las otras. M�s Ad�n seria diferente para el Creador. 12 Pues Ad�n solo estaba hecho de luz. Por tanto, era una aberraci�n en el universo. 13 Hizo brotar el Creador toda clase de �rboles de hermoso aspecto y frutos buenos para comer, y en el medio del jard�n el �rbol al que llam� de la vida, y el �rbol al que llam� del conocimiento del bien y del mal. 14 Mas �ste era el �rbol de la oscuridad, surgido de la semilla de lo Que No Tiene Forma. 15 Robado desde el principio de la luz y sembrado para gozo de las criaturas que negaban su oscuridad. 16 Pues el �rbol de la oscuridad era torcido y raqu�tico, mas sus frutos produc�an sabidur�a. 17 Por esto, el Creador prohibi� a Ad�n comer del �rbol del bien y del mal, que en realidad era el �rbol de la oscuridad. 18 Mas la serpiente era hija de las Tinieblas e instruy� a Ad�n y a Eva, su mujer, en el uso de los frutos del �rbol de la oscuridad. 19 Ad�n, el raciocinio, se opuso; Eva, la emoci�n, escucho ala serpiente y comi� del fruto de la oscuridad. 20 He aqu� la gran traici�n; el Creador envenen� los frutos con el discernimiento del bien y del mal; el amor y el odio, la alegr�a y la tristeza, la muerte y la vida. 21 Por que se hab�a arrepentido de crear un Para�so en medio del Caos, un ser humano perfecto en medio de los est�pidos seres. 22 No ser�a esta la ultima ni la primera vez que el Creador aborrec�a su creaci�n. 23 Ad�n y Eva descubrieron que estaban desnudos y se escondieron al paso del creador que se paseaba en el jard�n al tiempo de la brisa del d�a. 25 El creador llam� a Ad�n y le dijo: "�D�nde estas?" 26 Este le contest�: "O� tu paso por el jard�n y tuve miedo, por que estoy desnudo; por eso me escond�". 27 M�s el dijo: "�Qui�n te ha dicho que estas desnudo? �Has comido acaso del �rbol del cual te prohib� comer?" 28 Respondi� Ad�n: "La mujer que me diste por compa�era de dio del �rbol y comI". 29 Esto fue escuchado por las Criaturas de las Tinieblas, quienes no sintieron compasi�n por Ad�n y Eva; pues la compasi�n no existe en la oscuridad. Mas aguardaban los eventos. 30 Y he aqu�, Dios expuls� a Ad�n y a Eva por haber comido del fruto que �l mismo envenen� con el discernimiento para perdici�n. 31 Mas la serpiente ser�a adorada por la mujer hasta el fin de los tiempos. 32 Y fue llamada Kundalini. 33 El Creador culp� a Ad�n y Eva de cometer traici�n, y esto fue llamado pecado; y la culpa de este pecado fue transmitida a toda la raza humana que deambulaba est�pida pero libremente por la faz de la Tierra. 34 A partir de entonces, los humanos no fueron m�s libres, pues sus conciencias los esclavizaban al pecado todo el tiempo. 35 Viendo esto las Criaturas de las Tinieblas, intentaron sanar el Caos una vez m�s. 36 Pero la ruptura ya estaba hecha; por eso fue escrita la P�gina de la Ruptura. 37 Fue escrita en el lado oscuro del Tiempo para conmemorar la Gran Frustraci�n; y para romper el tiempo y la muerte. 38 Y la P�gina de la Ruptura form� parte del espejo de la Eternidad, al igual que la P�gina del olvido, de la No-Conciencia, de la No-Muerte, del Principio de los Tiempos, del Fin de los Tiempos y de los Trece Mil Nombres. 39 Y estas P�ginas fueron le�das a Ad�n, para formar una nueva raza sobre la Tierra que desafiara al Creador; m�s Ad�n no se atrevi�, sino su hijo Ca�n. 40 Abra sus ojos y o�dos internos el sabio: aqu� se halla el Quinto y profundo Misterio, la Puerta de la Creaci�n de los Herederos de las Tinieblas, tambi�n llamados Vampiros. 

"5 1 Maldijo el Creador a Ad�n y Eva, despu�s de que sus ojos se abrieron para reconocer su propia miseria y el terrible enga�o de que hab�an sido v�ctimas. 2 Perdieron sus dones sobrenaturales, su gracia santificante, la inocencia, justicia y santidad originales y la amistad del Creador. 3 Pero se despert� en ellos la lujuria. 4 Expulsados del Para�so, habiendo el Creador colocado un �ngel con una espada fulgurante para custodiar el �rbol de la oscuridad, Ad�n y Eva copularon a las puertas del Para�so. 5 As� descubrieron el Orgasmo; y el Orgasmo era una fuerza que los acercaba a las dimensiones de la sabidur�a. 6 Entendieron as� que el Orgasmo los conduc�a ala sabidur�a mientras que el Amor los alejaba de ella. 7 Pues la lujuria es una de las Artes engendradas en la oscuridad, mientras que el Amor fue engendrado en la luz. 8 De esta forma, Ca�n fue engendrado por la lujuria. 9 Mas Abel fue engendrado por el amor. 10 He aqu�, Ca�n pose�a una oscuridad mayor que la luz, y Abel, una luz mayor que la oscuridad. 11 Pidi� el Creador un sacrificio a los hermanos. 12 Como hijo de la luz, Abel asesin� a un animal y ofreci� sus v�sceras y grasa al Creador. 13 Ca�n, so�ando con las Criaturas de las Tinieblas que le ense�aban todas las cosas, ofreci� un sacrificio de flores y trigo, pues su alma no estaba contaminada con el asesinato. 14 El Creador miro a Abel y su ofrenda, y aprob� la matanza. 15 Pero no miro a Ca�n y su ofrenda, pues no era digna del Creador, mas era digna de las Criaturas de las Tinieblas, que no crearon la matanza, ni la bondad, ni la maldad. 16 El Creador bendijo la ofrenda de Abel, y Abel, manchado de sangre. 17 y Maldijo a Ca�n por haberle ofrecido los frutos de la tierra. 18 Ca�n se irrit� en gran manera y decay� su semblante. 19 Entonces dijo el Creador a Ca�n: "�Por qu� andas irritado, y por que ha deca�do tu semblante? �No es cierto que si obras bien, podr�s alzarlo? Mas tu debes dominar el pecado". 20 En tanto Abel fue grato al Creador para asesinar y mancharse de sangre. 21 Ca�n dijo: "Ser� grato al creador". 22 Y cuando estuvieron en el campo, se levant� Ca�n contra su hermano Abel, lo mat� y se cubri� con su sangre; extrajo sus v�sceras y con gran voz llam� al Creador. 23 Diciendo: "Creador, he aqu� mi nuevo sacrificio, la sangre y las v�sceras de mi hermano, pues te complace la matanza; para que yo no sea el guardi�n de mi hermano". 24 Y dijo el Creador. "�Qu� has hecho? La voz de tu hermano esta clamando a mi desde la Tierra; 25 Por eso andar�s maldito, lejos de esta tierra que abri� su boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano; 26 Cuando labres la tierra, ella no te dar� m�s fruto; fugitivo y errante andar�s sobre la tierra". 27 He aqu� la Segunda Traici�n del Creador. 28 Pero Ca�n respondi�: "Puesto que as� me traicionas, Creador, yo te maldigo a ti. Y as� como la tierra abri� su boca para recibir la sangre de mi hermano, yo la abrir� para recibir la sangre de tus criaturas; si la tierra no me da m�s fruto, mi fruto ser� de sangre; fugitivo y errante andar� sobre la tierra, y as� lo har�, pues no ser� m�s como tu creaci�n perversa. 29 Ser� como las Criaturas de las Tinieblas". 30 Y las Criaturas de las Tinieblas se interpusieron entre Ca�n y la venganza del Creador. 31 Viendo esto, el Creador puso una se�al en Ca�n para que no lo matara quien lo hallase. 32 Y esta se�al la Porta la raza de Ca�n hasta el fin de los tiempos. 33 he aqu� el Sexto Misterio: el del temor del Creador y la Se�al de Ca�n. 34 Sea impuesta esta se�al sobre quien la descubra, si es que no ha nacido con ella. 

"6 1 Conoci� Ad�n de nuevo a su mujer; y ella dio a luz a un hijo, al que puso por nombre Set, porque (dijo ella) "el Creador me ha dado otro hijo en lugar de Abel, y as�, los descendientes de Set ser�n llamados la Raza de Abel". 2 Y la Raza de Abel habit� entre los humanos est�pidos, enga��ndolos, esclaviz�ndolos y asesin�ndolos. 3 Pues la Raza de Abel fue engendrada por el amor, y �ste por la luz. 4 La Raza de Abel es la raza de la luz y por tanto, opuesta a la raza de Ca�n, la Raza de la oscuridad. 5 Conoci� Ca�n a su mujer, lq cual concibi� y dio a luz a Enoc. 6 Y edificando entonces una ciudad le dio el nombre de su hijo, Enoc. 7 Y Enoc recibi� la sabidur�a de las Criaturas de las Tinieblas al otorgarle el discernimiento espiritual. 8 Habl� Enoc de los �ngeles, su ca�da y su destrucci�n en las siete dimensiones. 9 Tambi�n habl� Enoc de las Criaturas de las Tinieblas, sus profundidades internas unidas a la negrura de las profundidades externas. 10 Mas este libro fue por completo destruido dejando s�lo el primero, el de los �ngeles y su ca�da. 11 A Enoc le nacieron hijos, y aunque la ciudad edificada por Ca�n fue arrasada por la raza de Abel, los descendientes de Enoc pudieron vivir bajo la luz del sol y entre los humanos est�pidos y la raza de Abel. 12 Mas los descendientes de Enoc no eran como los est�pidos, pues conoc�an la oscuridad. 13 Y fueron �stos una de las dos ramas de la raza de Ca�n; se constituyeron hechicero, brujas, nigromantes, adivinos, m�sticos, poetas y m�sicos. 14 Pues todos ellos recibieron las artes de las Criaturas de las Tinieblas. 15 Y amaron el Arte con un amor distinto al de la luz; por vez primera hubo un amor oscuro. 16 Que significa la lujuria por el conocimiento. 17 Desde entonces, los descendientes de Enoc, raza de Ca�n, viven perpetuamente unidos a las Tinieblas, en busca del conocimiento y anhelando la ca�da del Cielo y la restauraci�n de la oscuridad que fue al principi� y ser� al final. 18 Por esto fueron llamados Criaturas de la Noche, pues la Noche es una parte de las Tinieblas. 19 Por que ellos tuvieron, tienen y tendr�n por siempre al Vampiro interior. 20 Que les permite vivir en el d�a, mas con la oscuridad en el alma. 21 Las Criaturas de la Noche tambi�n pose�an y poseen luz; pero ellos encuentran oscuridad en la luz y luz en la oscuridad. 22 Por eso fue escrito: "El hombre sabio, para serlo, recorri� primero la oscuridad; por que la oscuridad es el camino a la luz, y la luz, el camino a la sabidur�a; Dios cre� luz en la oscuridad; todo viaje a la luz parte de las sombras". 23 Mas al decir Dios, no se habla del Creador, develen el misterio. 24 Clama la oscuridad, mueren las estrellas y espacios negros surgen en el Universo para las Criaturas de la Noche. 25 Y he aqu� Lilith, una de las seiscientas sesenta y seis primeras Criaturas de las Tinieblas vio el dolor de Ca�n, y no se apiad� de �l. Mas aguardaba los eventos. 26 Visit� Lilith por la noche a Ca�n, en forma de mujer, y la lujuria fue entre Lilith y Ca�n. 27 Y fue concebido el primer Heredero de las Tinieblas, tambi�n llamado Vampiro. 28 Naci� a la vista de las Criaturas de las Tinieblas que se reunieron desde los siete v�rtices rasgados. 29 Se reunieron en Aradia, en el lugar llamado Atl�ntida. 30 Y Lilith sinti� el Orgasmo Oscuro al emanar el heredero que llevaba en su oscuridad. 31 Los hijos de la Oscuridad de la Que No Tiene Forma alzaron su voz. 32 Mas el Creador guard� silencio. 33 Se sacudieron los pilares de la Tierra; y el viento que acariciaba a Yog-Sothoth; y el fuego oscuro de Unukalai, y las aguas profundas donde mora Ctulhu. Temblaron el d�a y la noche al escuchar los gritos de Lilith. 34 Los �ngeles y demonios temblaron cuando fue dicho; "H�gase la Oscuridad". 35 Y las Criaturas de la Noche acompa�aron en sue�o a sus Maestros, las Criaturas de las Tinieblas, para recibir al Heredero de las Tinieblas, tambi�n llamado Vampiro. 36 Ponga atenci�n el Profeta y el so�ador; el Vampiro y la Criatura de la Noche; el poeta y el enviado; el visionario y el loco. 37 Pues �ste es el S�ptimo Misterio, que permite a la Criatura de la Noche transformarse en Vampiro por medio del Conocimiento Oscuro. 38 He aqu� al fundador de la segunda rama de la Raza de Ca�n. 39 El nombre que no debe ser pronunciado por los faltos de conocimiento. 40 El nombre del Primer Heredero de las Tinieblas es Dissaor. 

"7 1 Contempl� Dissaor la glor�a de las Tinieblas y la miseria de la luz. 2 Y dando la espalda a la luz, abraz� a las Tinieblas. 3 No como ser viviente, ni como Criatura de las Tinieblas, ni como Criatura de la Noche. 4 "He aqu�", se escuch� en la oscuridad, "un hijo nos es No-Nacido. 5 Y ser� el primero de la Raza de los Vampiros. 6 Mas no vive, pues una parte de �l no es humana; es un No-Muerto, como los primeros seres. 7 El Vampiro ser� No-Muerto, pero sabido es por nosotros que no todos los No-Muertos son Vampiros. 8 Callad ante el Clamor de los No-Muertos. 9 Que fueron adorados por las primeras criaturas humanas que les consagraron monolitos, que los adoraron en sus cavernas y que hablaron en el fuego oscuro. 10 Conoced que los No-Muertos habitan en las regiones m�s profundas de la nada. 11 Los demonios tiemblan ante ellos, y el Creador y sus �ngeles callan. 12 Por eso fueron creados los Centinelas que desde el inicio del tiempo vigilan a los No-Muertos. 13 Y que en los tiempos por venir ser�n enviados por el Creador para vigilar a los Vampiros y a las Criaturas de la Noche. 14 Mas las Criaturas de las Tinieblas tienen poder sobre los Centinelas; y este poder se ejerce en los sue�os. 15 Sue�en, Criaturas de la Noche, donde los Centinelas no pueden da�arlos. 16 Pero en el estado intermedio pueden ser destruidos por los centinelas. 17 Cuando ellos, seres de la luz, pero habitando en la oscuridad, inmovilizan a sus v�ctimas e intentan raptarlos fuera de sus cuerpos. 18 A la regi�n donde nada existe, sino lo que a�n existe. 19 Y los Centinelas fueron creados para que no exista m�s verdad que la del Creador, para que la humanidad tema a las Tinieblas y busque la luz. 20 he aqu� la Tercera Traici�n. 21 El temor a la oscuridad. 22 Pues lo oscuro, dijo el Creador, ser� maldito, en tanto que roba mi poder originado en la luz; por que yo he dicho: "h�gase la luz", y las Tinieblas me amenazan; por esto he creado seres de la oscuridad para atacar a los que moran en las sombras; y de �stos los m�s vulnerables son los Vampiros y las Criaturas de la Noche. 23 Y los Centinelas han ense�ado desde su origen la forma de destruir a los Vampiros y a las Criaturas de la Noche; y con ellos, sus obras. 24 Pues en la Tierra de debe haber m�s arte que el est�ril engendrado en la luz; este es el arte que envilece y corrompe a los est�pidos, pues los esclaviza a su destino inerte. 25 Mas el arte de la oscuridad podr�a liberar a los est�pidos, si se apartan de tal esclavitud; pero el Arte de la oscuridad no fue hecho por esta raz�n. 26 Sino para libertad, en el principio oscuro; y puesto que la luz corrompi� el Universo, para restablecer el estado original. 27 Cuando era la oscuridad, las Criaturas de las Tinieblas viajaban fugazmente por los siete v�rtices del Universo, y los miles de ilimitados v�rtices en expansi�n constante. 28Cuando se restablezca el estado original, las Criaturas de las Tinieblas viajaran junto con los Vampiros, que son No-Muertos, con los No-Muertos, y con las Criaturas de la Noche. 29 Pues as� lo prometieron Ubbo Sathla y los trece mil nombres; no por amor, si no por orden. 30 Para evitarlo fueron creados los Centinelas. 31 Y ellos habitan en todos los rincones de la tierra, agua, aire, viento y fuego oscuro, en el glacial desierto del sur, en las islas sumergidas, vigilando el sue�o bajo las aguas, en el espacio exterior, m�s all� de las estrellas y en el centro del Mundo. 32 Dando adem�s autoridad a algunos humanos est�pidos para constituirse en Centinelas. 33 Que vigilan las obras y las vidas de las Criaturas de la Noche, para que no difundan la verdad entre ellos, y no est�n preparados para los �ltimos tiempos. 34 En que una era de oscuridad llegara a Aradia, y con ella, a la Tierra, aplastando a la luz por varias eternidades." 35 Todo esto fue conocido por Dissaor, quien se dirigi� a las Criaturas de las Tinieblas. 36 Y decidieron seguir manteniendo un tiempo m�s los secretos de los No-Muertos. 37 Que fueron adorados en el principio, y que despertaran en poder al final de los tiempos. 38 Pero en formas que los Centinelas desconocen. 39 Este es el Octavo Misterio, y el Primero de Dissaor para las Criaturas de la Noche: La Puerta que se cierra en el rostro de los Centinelas, esp�ritus y humanos, para que sean ensordecidos y cegados cuando los de la oscuridad conversen y tengan comercio entre si. 40 Quien tenga entendimiento, obtenga la clave de este conocimiento y �selo si es necesario; a menos que su tiempo se haya acercado. 41 El Creador maldijo a Dissaor al verlo dar la espalda a la luz y abrazar a las Tinieblas. 42 Mas las Criaturas de las Tinieblas le explicaban todas las cosas. Y las sombras le serv�an. 43 Las puertas de la oscuridad fueron cerradas a los Centinelas, y las fuerzas de la luz no prevalecieron contra ellas. 

"8 1 As� fue la ruptura de la Tierra y Aradia: 2 Aradia y la Tierra eran una sola; Aradia fue el nombre dado por las Criaturas de las Tinieblas; Tierra, por el Creador. 3 Mas con el nacimiento ( de Dissaor ) se dividi� en dos dimensiones: Tierra, donde habitan los est�pidos, la creaci�n de la luz, los ciclos del d�a y noche, amor, ad�o, verdad y mentira; los Vampiros, No-Muertos y Criaturas de la Noche. Y as� mismo los �ngeles, demonios y Centinelas; en sus diversas dimensiones. 5 Mas la ruptura fue hecha por el Creador para desterrar al Heredero de las Tinieblas. 6 Para librar al mundo de la influencia del Maligno, esto es, de los seiscientos sesenta y seis nombres. 7 por esto fue creada asimismo la locura. Esta l�nea conforma el libro de la Locura, para que sus mil l�neas contenidas sean expandidas por el sabio y el loco. 8 Guarden silencio las Criaturas de la Noche, pues Dissaor habla. 9 Dissaor fue desterrado, mas Aradia forma parte del Lado Oscuro del Tiempo. 10 Y Dissaor estableci� puertas para que Aradia y la Tierra se comuniquen. 11 Y estas Puertas fueron incluidas en estos libros, para que las Criaturas de la Noche conozcan a la Raza de los Vampiros, y sean ellos, tambi�n, Vampiros. 12 He aqu�, una de estas llaves debe ser buscada con melancol�a; otra, con odio; una m�s, ausencia de sentimientos; y una m�s, con sangre. Mas estos misterios deber�n ser resueltos por cada Criatura. 13 Pues no basta poseer los Misterios y las Puertas; hace falta un ser oscuro para penetrarlas. 14 De lo contrario ser�an traspasadas por las Criaturas de la luz y los Centinelas. 15 Guarden silencio, Criaturas de la Noche, pues este capitulo es poder. 16 Al unir los Misterios con la forma en que han de ser buscados, las puertas de Aradia se abren. 17 O las puertas de otras regiones del lado Oscuro del Tiempo. 18 O las puertas de los v�rtices. 19 Y al traspasar esas puertas, se cierran las Puertas de las Tinieblas. 20 Mas el que abre las primeras Puertas puede abrir las puertas verdaderas que conducen a las Criaturas de las Tinieblas. 21 Y hablar con Marduk, Yog-Sothot, Yima, Enlil, Moloch, Baal, y con los seiscientos sesenta y seis nombres de la primer Generaci�n, o con las generaciones que les suceden. Y el numero de generaciones hasta hoy es de seis mil seiscientos sesenta y seis. 22 Pues hay Criaturas de la Noche que estudian los n�meros, y este es el estudio supremo. 23 He aqu�, los n�meros son uno de los lenguajes con que las Criaturas de las Tinieblas conversan entre si, para no usar los idiomas, dialectos y lenguas que les impuso el Creador. 24 Y el Creador no es destruido por que el Caos a�n debe ser prolongado un tiempo m�s en la Tierra y en el Universo. 25 Para que lo que se alej� de la oscuridad regrese a ella; para que las estrellas y el amor se extingan para siempre. 26 Y todo vuelva a ser como en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos oscuros. 27 El que busca con sinceridad no ser� destruido; m�s el imprudente ser� condenado a la luz por siempre. 28 El crep�sculo es el amanecer del Vampiro; el canto del gallo, su anochecer. 29 Dissaor naci� en el crep�sculo de la estaci�n nombrada invierno. 30 Y con �l, los seres crepusculares que son enlaces entre este Mundo, el siguiente, y el que precede. 31 Contemplan las horas al desplazarse hac�a atr�s y adelante, del final al inicio; los seres crepusculares. 32 Que acompa�an a las Criaturas de la Noche en su b�squeda; yacen, mueren, y viven al mismo tiempo. 33 Y al pensar en los seres crepusculares, los Vampiros sonr�en con melancol�a. 34 Escucha, Criaturas de la Noche, a los seres crepusculares, en la hora en que el cielo se ti�e de sangre; escucha en el viento de la Nada, lo que la Nada quiere decirte; siente en tus poros el fr�o de la ventisca que quiere penetrarte; y la tierra que bajo a tus pies aguarda; la misma tierra que rechaz� a Ca�n te rechaza a ti; mas t� obt�n tus frutos de la sangre, cuando comprendas la Palabra que te es revelada. 35 Pues entonces conocer�s a Dissaor o a sus descendientes, y ser�s, t� tambi�n, Vampiro. 36 Mas si Dissaor te hablara, haz a un lado tu af�n; haz a un lado tus pensamientos y tu vida; niega todo sentimiento, pues el sentimiento impide la comuni�n con Dissaor. 37 He aqu�, Criatura de la Noche, los Ancestrales te ofrecen su mano, pues su orden es grande. 38 Aradia es el Reino de Dissaor. 39 S�lo a quienes Dissaor elige traspasan el Umbral de Lado Oscuro del Tiempo para entrar en Aradia. 40 Pues en el inicio hubo quienes entraron sin su consentimiento, y su memoria fue borrada. 41 Pero t�, Criatura de la Noche, te es licito saber que hay un libro que las Criaturas de las Tinieblas guardan con celo en Aradia. 42 El Libro de la Oscuridad. 43 Te es licito saber que en el Libro de la Oscuridad est�n inscritos los Nombres de las Criaturas de la Noche junto con sus obras. 44 Para que su memoria no sea puesta en el olvido. 45 He aqu�, el Creador a dicho a su creaci�n humana que ignore a las Criaturas de la Noche y a sus obras; sean acosadas y perseguidas, destruidas con fuego, temor o indiferencia. 46 Sean exaltadas las mediocres obras de los est�pidos, y negadas las obras de las Criaturas de la Noche. 47 Viendo esto, el coraz�n oscuro de las Criaturas de las Tinieblas se contrajo; no por dolor, si no por orden. 48 Por lo que dijeron a Dissaor: "escribe, con los seres crepusculares, los nombres y las obras de las Criaturas de la Noche que habitaron en la Tierra; los que viven, los que han de venir, y los que fueron y ser�n Vampiros, pues ellos tambi�n son hijos nuestros. 49 Y si el mundo de la luz los aparta, nosotros los acercaremos. 50 Llora tu melancol�a, Criatura de la Noche, por que las Criaturas de las Tinieblas observan tu paso por la tierra; no por amor, si no por orden. 51 Mas las p�ginas del Libro, y su ubicaci�n en Aradia, no te es licito saber. 52 Aquello que no te es revelado a�n. Debe seguir en el regazo del conocimiento oscuro. 

"9 1 Este es el misterio de los descendientes de Ca�n, que fue creado a la imagen de la lujuria, al contrario de Abel, que fue creado a imagen del amor. 2 Conoci� Ca�n a su mujer, la cual concibi� y dio a luz a Enoc. 3 A Enoc le naci� Irad, e Irad engendr� a Mehuayel, Mehuayel engendr� a Mestusael, y Mestusael engendr� a Lamec. 4 Lamec tom� para s� dos mujeres; el nombre de una era Ad�, y el nombre de la otra era Sill�. 5 Ad� dio a luz a jabal; el nombre d su hermano era Jubal. 6 Tambi�n Sill� dio a luz: a Tubalca�n, forjador de toda herramienta de cobre y hierro. Y a Naam�. 7 Lamec alz� su voz: "Yo mat� a un hombre que me hiri�, y a un joven por una confusi�n que recib�". 8 Ca�n ser� vengado siete veces; mas Lamec lo ser� setenta veces siete. 9 De aqu� a intocables generaciones, hasta el final de los tiempos. 10 He aqu�, una Criatura de la Noche nace entre humanos est�pidos, adoradores de luz, y �stos le rechazaban y se maldicen por haberlo tra�do a la Tierra; mas la Criatura de la Noche, desde que nace, sabe de su naturaleza, y que siempre estar� sola, m�s unida a las Criaturas de las Tinieblas, y busca el conocimiento oscuro y la lujuria por el conocimiento. 11 Por esto es, Centinelas, que no pueden ser destruidas las Criaturas de la Noche. 12 Que tan s�lo por habitar entre las Criaturas de la luz, las desaf�an. 13 Hasta que obtienen la primer revelaci�n, y se consagran a la oscuridad que en esp�ritu y en verdad las engendr�. 14 Aborrecen a sus padres y hermanos humanos para abrazar las Tinieblas. 15 Pues ellos son tesoro de las sombras, sacerdotes oscuros y seres perdidos y encontrados a s� mismos en le reino de la luz. 16 Y los que descubren la se�al de Ca�n la portan en victoria interior y callada, en medio de los seres est�pidos. 17 Aguardando la ca�da de la luz y con ella, la ca�da de la escoria que les rodea. 18 Mas hubo Criaturas de la Noche que negaron su oscuridad y abrazaron a la luz. 19 Pero no por esto sus nombres ni sus obras fueron borradas del Libro de la Oscuridad. 20 Todo aquel que pertenece a las Tinieblas vuelve a ellas; esto es parte del orden universal. 21 Hubo seres humanos de la raza est�pida que anhelaron unirse a las Tinieblas. 22 Pero aunque lo hicieron, regresaron a la luz; esto es tambi�n parte del orden universal. 23 Oscuridad se une a la oscuridad con delgados cordones de luz; luz une luz con delgados cordones de oscuridad. 24 Dissaor, hijo de Ca�n, transmiti� el conocimiento oscuro a Lamec. Y Lamec fue Vampiro. 25 Y Lamec y Dissaor viajaban de la Tierra a Aradia, y a los v�rtices, y al espacio m�s all� de los v�rtices; amenazados por la luz y protegidos por la oscuridad, bebiendo la sangre y la energ�a de las Criaturas del Creador. 26 Hab�a gigantes en aquellos d�as; y muchos gigantes recibieron el conocimiento oscuro. 27 En aquellos d�as, muchos nombres de Vampiros fueron inscritos en el Libro de la oscuridad. 28 Mas primero s�lo Dissaor y Lamec pod�an pasar por el umbral hacia Aradia y el Lado Oscuro del Tiempo. 29 Y a las regiones oscuras les segu�a una mujer vestida de negro. 30 Reina de los Vampiros fue llamada por las Criaturas de las Tinieblas y los seres Crepusculares, pues era grande su sabidur�a. 31 Sacerdotisa hab�a sido del Primer imperio, y estudio los Libros de Sombras, y su poder era grande sobre la Tierra. 32 Por lo que la mujer, que segu�a a Dissaor y a Lamec, dej� que la tierra se tragara su nombre mortal, y que le fuera impuesto el nombre de la dimensi�n de los Vampiros. 33 Esto es, fue llamada Aradia. 34 As� como las Criaturas de las Tinieblas ense�aron a Dissaor todos los misterios y todas las revelaciones que le correspond�an. 35 Y Aradia crec�a en sabidur�a aprendiendo todas estas cosas; no intentaba obtener m�s conocimiento del que le estaba permitido; en cambio aguardaba, y el conocimiento ven�a a ella cuando no lo buscaba. 36 Este es el fundamento de toda magia: encontrar sin buscar. 37 As� Aradia se dirigi� al lugar llamado Atl�ntida, que fue hogar de los Vampiros, las Criaturas de la Noche y que fue tambi�n de los brujos, pues los brujos son Criaturas de la Noche. 38 Viendo el Creador esplendor oscuro en Atl�ntida dijo: "H�ndase la Atl�ntida". 39 Mas algunas Criaturas de la Noche y algunos Vampiros evitaron su destrucci�n y se establecieron sobre todos los rincones de la Tierra, a la vista de Dissaor y sus disc�pulos, que les ense�aban lo que deb�an conocer. 40 Viendo el Creador el esplendor oscuro sobre la Tierra dijo: "Sea el diluvio". 41 Y fue primero el Vampiro Utnapischtim quien construy� un arca y la llen� con seres oscuros y animales; y otros seres oscuroslo hicieron en muchos rincones de la Tierra. Viendo esto, el Creador ordeno a No� que construyese una arca, para albergar a los adoradores de la luz. 42 "Por que", dijo el Creador, "la perversidad se ha extendido sobre la tierra". 43 Y al t�rmino del diluvio puso en el cielo una se�al infame del pacto entre las criaturas de la luz; y lo llamo arcoiris. 44 Contemplo Aradia el arcoiris, y junto con Dissaor trajo a la Tierra el arco de la oscuridad. 45 Bajo el cual, todo linaje de brujos ha pasado detr�s de Aradia. 46 Brujos y Vampiros han sido aliados desde entonces, mas est� alianza se ha roto en diversas ocasiones. 47 Pero es as� como todo debe ser, ante las Criaturas de las Tinieblas. 48 Y Ca�n ha sido vengado; y Lamec ha sido vengado; m�s Aradia y su linaje, y el de Ca�n, aguardan venganza. 49 Este es el Noveno Misterio: la llave de toda brujer�a, engendrada por Dissaor y Aradia. 50 Todo aquel que no lo posea, y se diga a s� mismo brujo, conocer� la venganza que guarda Aradia. 51 Aradia escribi� el evangelio de las brujas, e hizo muchos prodigios y milagros con las ense�anzas de Dissaor. 52 Y sus generaciones son incontables. 

"10 1 As� era Atl�ntida antes de ser hundida por el Creador. 2 Cuando las aguas se retiraron, en el tiempo de la Ruptura, Atl�ntida surgi� frente al estrecho que los humanos llamaron columnas de H�rcules. 3 En medio de la luz, Atl�ntida era una regi�n de oscuridad. 4 Donde se desarrollaron todas las artes que las Criaturas de las Tinieblas ense�aron a sus disc�pulos. 5 Fue en Atl�ntida donde se fund� el primer imperio, cuya sacerdotisa fue Aradia, la mujer que acompa�aba a Dissaor y a Lamec. 6 En aquellos d�as, el conocimiento oscuro era transmitido a todos los habitantes de Atl�ntida. 7 Por lo que Atl�ntida fue un continente de Vampiros. 8 Mas no todos sobrevivieron al hundimiento, por que fueron muertos por el fuego y por los Centinelas, en las formas en que el Creador ense�� a su creaci�n para destruir a los seres oscuros. 9 Cuando fue la matanza en Atl�ntida, los No-Muertos y las Criaturas de las Tinieblas observaron sin moverse; pues ellos est�n por encima de las emociones; son capaces de llorar sin emoci�n. 10 Mas la venganza era suya, por cuento fue engendrada en las Tinieblas. 11 Llamaron a Dissaor, a Lamec y a Aradia, y les hablaron as�: 12 "Dissaor, Lamec y Aradia, hijos y herederos de las Tinieblas, conozcan lo que vendr�. 13 Pues las Criaturas de la Noche habitaban en Atl�ntida como una vez nosotros habitamos en el Universo; no exist�a el dolor ni las lagrimas, ni la alegr�a ni el placer. 14 Unicamente las profundidades internas de cada ser, unidas a la negrura de nuestras profundidades. 15 Y el n�mero de Vampiros y Criaturas de la Noche creci�, siendo mayor que el de las Criaturas de la luz. 16 Por lo que el Creador, violando una vez m�s el orden del Universo, ha enviado destrucci�n sobre Atl�ntida y las Criaturas que sobre ella prosperaban. 17 Demasiado tiempo hemos callado desde el d�a de la rebeli�n melanc�lica. 18 Mas ya no lo haremos; por cuanto las obras que fueron destruidas en Atl�ntida no ser�n recordadas por las generaciones venideras; ni las obras, ni la misma Atl�ntida, que ser� considerada leyenda. 19 Como leyenda seremos nosotros, pues el mito ha sido impuesto por el Creador, para que se difunda la mentira acerca de nosotros. 20 Y as� Ra, que es uno con la noche ser� uno con el Sol; y Tonatiuh, el de la luna, ser� uno con el Sol; los humanos llamar�n solares e hijos y padres de la luz a muchos de nosotros. 21 Tales son los planes del Creador, convertirnos en luz. 22 Por esto, luz seremos aquellos a quienes se nos calumnie; seremos luz que calcinar� a la luz. 23 Para que ardan en esp�ritu y en verdad los c�mplices de esta nueva traici�n. 24 Y que nos adoren sus sacerdotes; mas nosotros usaremos la luz para llevarlos a la oscuridad. 25 Mas no ser� para entregarles nuestras ense�anzas, como lo hemos hecho con los Vampiros y las Criaturas de la Noche. 26 Sino para que establezcan pactos consientes o inconscientes con la oscuridad que guardan en el fondo de la falsa luz, para perdici�n del falso profeta de la luz y sus seguidores. 27 A la luz del d�a, ver� el Creador como sus Criaturas le dan la espalda y se vuelven a la oscuridad. 28 Por que no ser�n parte de nosotros; conoce que nosotros percibimos a los que nos pertenecen, y a ellos ense�amos lo que deseamos. 29 Por medio de ti, Dissaor, de Lamec, de Aradia y de los muchos profetas y videntes de las Tinieblas que existieron, existen, y que vendr�n. 30 He aqu�, hemos dado a Luzbel, llamado Sat�n por el Creador, la facultad de llevar a los seres de la luz a sus dimensiones. 31 Que fueron aquellas a las que lo conden� el Creador, diciendo: 32 "Seas precipitado en este lago de fuego por el resto de tus incontables d�as; seas odiado por los seres humanos que he de crear, seas odiado por las Criaturas de las Tinieblas"; pero nosotros nos hemos vuelto hac�a Sat�n, dando la espalda al Creador. 33 El g�nero humano, maldito por el Creador, seguir� la luz para entrar en el llamado infierno. 34 Mas no ser� cuando el Creador lo decida, sino cuando ellos mismos, Sat�n, o nosotros, lo dictemos. 35 Demasiado tiempo hemos callado; porque entre nosotros no hay amor ni odio. 36 Pero si venganza: escuchen bien Dissaor, Lamec y Aradia. 37 Ense�en de aqu� en adelante el valor de la venganza, as� como han ense�ado las artes oscuras, la melancol�a, la sed de sangre, el rechazo a la luz y la protecci�n de la oscuridad; la magia y la lujuria. 38 Ense�en, de aqu� en adelante, las maneras del depredador. 39 Pues los Vampiros ser�n depredadores, acechando al g�nero humano; temidos ser�n por humanos y �ngeles; odiados por los Centinelas; malditos por la Tierra y el Cielo, a los que los Oscuros odiar�n, sirvi�ndose de ellos, ajenos a todo amor y todo odio. 40 Mas si tuviesen que elegir, que elijan el odio y la crueldad. 41 Y si practican la crueldad, que lloren por dentro. 42 No sean como el Creador, que se goza en la crueldad. 43 Sean los Vampiros y las Criaturas de la Noche seres en verdad diferentes al resto de la Creaci�n. 44 Abran los ojos y o�dos; mu�strenles �nicamente lo que han de saber, y aband�nenlos. 45 Pues la soledad es una virtud, lo mismo que el abandono. 46 Y que las prostitutas sagradas que serv�an en Atl�ntida a las Criaturas de la Noche sean restauradas en los nuevos lugares. 47 Porque ser�n repudiadas por los Centinelas y los que sirven a los Centinelas, como ya han sido repudiadas las Criaturas de la Noche. 48 Por cuanto las prostitutas sirven a la lujuria, tambi�n son Criaturas de la Noche, aunque de un linaje inferior, pues han sido hechas para servir. 49 Mas su poder es inmenso al oponerse al amor, y recordar que la c�pula existe sin amor. 50 Cuando venga el enga�o, que las Criaturas de la Noche aprendan a practicar el arte de la lujuria, y rechacen el amor. 51 pues el amor debilita a las criaturas de la noche en tanto que fortalece a las criaturas de la luz. 52 Fue hundida la Atl�ntida, y esto ocurri� antes del diluvio. 53 Este es el D�cimo Misterio, el del poder y la venganza en lujuria de las Criaturas de las tinieblas. 54 �nicamente los Vampiros cuya sabidur�a es grande puede tener acceso a esta revelaci�n, y s�lo si han penetrado las nueve anteriores. 55 Porque este poder sacude a la Tierra y al Cielo, y a lo que est� debajo de la Tierra". 

"11 1 Escucharon Dissaor, Lamec y Aradia a las Criaturas de las Tinieblas. 2 En medio de la gran matanza que provoc� el hundimiento de Atl�ntida. 3 Mas para las Tinieblas, ni la Atl�ntida, ni los seres que habitaban en ella, ni sus obras, fueron puestos en el olvido. 4 Desde entonces y para siempre se hallan escritos en el Libro de la Oscuridad. 5 Grande sabidur�a existi� en Atl�ntida; m�s pocos seres oscuros la conocen. 6 Pues a�n no debe ser divulgada, porque acarrear�a la locura destructiva. 7 Que es diferente a la noble Locura de la Oscuridad. 8 Miren, Criaturas de la Noche, a los que parecen bestias enloquecidas, aullando y lacer�ndose a si mismos hasta matarse; esa locura fue engendrada por s�lo un soplo de una de tales revelaciones. 9 Por lo que si decides traspasar uno de los umbrales, cruzar una de las puertas y obtener una de las llaves, aseg�rate de ser sabio; de haberte librado de toda pasi�n, todo amor y toda crueldad in�til. 10 para que no seas como aquel imprudente que derram� su sangre por el conocimiento oscuro y s�lo obtuvo demencia. 11 El conocimiento oscuro requiere sabidur�a, o ser�s destruido por ti mismo, pues tu mente no podr� soportar la Verdad, y morir�. 12 Y tu vagar�s errante, siendo sin ser, muriendo sin ser No-Muerto, herido por la luz, m�s sin ser Vampiro. 13 Pues m�s te hubiera valido no leer estos libros; mas ahora te hallas ante el Primer Umbral. 14 Que habla de la noche siguiente al hundimiento de Atl�ntida, cuando las puertas de Aradia se abrieron para refugiar a los Oscuros. 15 Dissaor, Lamec y Aradia convocaron a los oscuros en la monta�a de la m�s lejana Media Noche. 16 Y all� se encontraban las Criaturas de la Noche; profetas, visionarios, poetas, brujos, m�sicos, artistas, enviados, locos, todos ellos. 17 Al igual que los No-Muertos. 18 Al igual que los Vampiros, descendientes todos de Ca�n y de las Criaturas de las Tinieblas. 19 Y las Criaturas de las Tinieblas aguardaban los eventos. 20 Conmovi�ronse los pilares de la Tierra; los Siete V�rtices y los miles de ilimitados v�rtices, ya no en expansi�n constante; y aquella fue la pen�ltima vez, pues la �ltima ser� al final de los tiempos. 21 Cuando esta palabra sea revelada a las Criaturas de la Noche y a los Vampiros. 22 Por medio de los profetas que las Criaturas de las Tinieblas dicten a Dissaor. 23 Y los nombres de estos profetas est�n inscritos en el Libro de la Oscuridad. 24 Y cuando esta palabra comience a ser revelada, escuchada y le�da, se sabr� que el fin de la luz esta cerca. 25 Y que la era de la Oscuridad, como fue al principio, esta pr�xima. 26 Pues la Tierra entrara al anillo de Halci�n, que devolver� la Oscuridad. 27 As� como el Caos comenz� en la Tierra, el Orden reiniciar� en la Tierra. 28 He aqu�, las Criaturas de las Tinieblas han modelado a Halci�n, para que los v�rtices sean verdaderamente restaurados. 29 Y ser� el inicio de un nuevo orden. 30 Pero antes, muchas rupturas deber�n ser hechas; pero los humanos est�pidos, incluso los Centinelas, ignorar�n las advertencias. 31 Pues desde el inicio dejan solas a las Criaturas de la Noche. 32 Lo que para las Criaturas de la Noche y los Vampiros es sabidur�a, para el resto el mundo es locura. 33 As� dijo Dissaor a los Oscuros: 34 "Bienaventurados los que vienen a la monta�a de la m�s lejana Media Noche, por que ellos escucharan el mensaje de las Criaturas de las Tinieblas. 35 Que es este: En el principio fuimos con la oscuridad, y en el final seremos con la oscuridad. 36 Pero antes del final habremos de vivir en medio de la luz. 37 En medio de los seres est�pidos. 38 Ustedes, Criaturas de la Noche, ser�n aborrecidos por sus propios padres y hermanos; pues quienes los engendren seguramente no ser�n Oscuros; por que as� fue establecido, para que ustedes descubran su oscuridad por si mismos. 39 Ser�n solitarios desde ni�os; los ni�os de la raza est�pida se burlar�n de su sabidur�a. 40 La locura demente los acechar� mientras crecen; marginados ser�n de la sociedad de los seres est�pidos. 41 Vagar�n errante bajo la luz que aniquila; ser�n incomprendidos; vomitadas sus obras; rechazados por el amor; apartados una y otra vez por los seres a los que la luz les ordenar� amar; la raza est�pida tendr� poder sobre ustedes. 42 Por todo esto, bienaventurados sean. 43 Pues sin desearlo, la luz los coloca en el camino del conocimiento oscuro; rechazados y aislados por los humanos tendr�n que refugiarse en su interior, y cuando miren hacia dentro, contemplar�n la gloria de su oscuridad; y cada vez ser�n menos humanos y m�s como Vampiros; hasta que algunos de ustedes, al recibir el conocimiento oscuro, lleguen a ser Vampiros. 44 Si sus obras son ignoradas o rechazadas por la luz, bienaventurados sean; las Criaturas de las Tinieblas conocen sus obras. 45 Hagan sus obras para ustedes mismos, antes que nadie, y, si acaso, para otros seres oscuros; 46 Que les dar�n la bienvenida, por cuanto ellos son como ustedes, hijos de las Criaturas de las Tinieblas. 47 Den la mano a sus semejantes oscuros; mas no por amor, si por orden. 48 Por que de aqu� en adelante ustedes est�n solos y perdidos en el reino de la luz. 49 Lloren de melancol�a, pues otros seres oscuros ser�n levantados junto a ustedes, pero todos estar�n solos. 50 Compartan su viaje, si as� debe ser, con otras Criaturas de la Noche, aprendiendo y ense�ando con ellas. 51 Mas no sean como las Criaturas de la luz, a las que se les ordena amarse los unos a los otros. 52 Pues el amor no debe ser entre ustedes, sino la lujuria, y la lujuria por el conocimiento. 53 Sabiendo que al final estar�n por siempre solos, como al principio. 54 Alcen su rostro y muestren soberbia, pues forma parte de la Raza Oscura; lleven con orgullo la se�al de Ca�n, aunque no la conozcan, si la sienten en lo profundo de su oscuridad. 55 Sacien su lujuria con las hijas e hijos de la luz, y aband�nenlos, pues no les sirven m�s que para lujuria. 56 Yo, Dissaor, les doy la llave del D�cimo primer Misterio, el de la monta�a de la M�s Lejana Media Noche, como me ha sido autorizado". 

"12 1 Sigui� diciendo Dissaor. 2 "Aprendan a percibir la luz interior, con la que han nacido como consecuencia de la Ruptura, tras la cual, todo en el Universo contiene a los opuestos. 3 Con esta luz interior aprendan a ver en su oscuridad, hasta que ya no les es necesaria esta luz. 4 Escuchen, que con esta luz podr�n retar a los seres de luz. 5 Que ver�n luz en ustedes, mas no reconocer�n esto, pues son ignorantes; s�lo la percibir�n y eso ser� suficiente. 6 Para que ustedes usen la luz en su provecho, sirvi�ndose de las criaturas de la luz y evadiendo a los Centinelas. 7 Que fueron puestos por lo Alto para que tropiecen sus obras oscuras. 8 Y este es el camino que han de recorrer para convertirse en Vampiros. 9 Hasta que yo, o alguno de los muchos Herederos de las Tinieblas los elija para compartirles el conocimiento oscuro, y esto por orden. 10 Por que el peque�o orden dentro del caos de la luz es precursor de la restauraci�n del Orden. 11 Aprendan de Aradia el encontrar sin buscar, y que esto los gu�e hasta conseguir lo que buscan. 12 Sepan que la Muerte que temen los humanos est�pidos es a la que ustedes deben extender su mano. 13 Hemos escuchado al Creador maldecir a quienes buscan su propia Muerte; pero aqu�, yo les digo: bienaventurados los que buscan su propia muerte, pues ellos ser�n Vampiros. 14 Mas los humanos de la luz, si buscan su propia muerte, borrar�n su memoria; pues no hay libro de luz como lo hay de Oscuridad. 15 bienaventurados los soberbios, pues ellos ser�n los Herederos de las Tinieblas. 16 Mas los humanos de la luz, al ejercer soberbia, se precipitan en su vaci� abismo de luz. 17 Aun cuando el viento cambie su curso, y los cimientos de la Tierra se estremezcan, mant�nganse firmes en su oscuridad. 18 Pues si lo hicieron las Criaturas de la Noche que antes de ustedes recibieron el conocimiento oscuro y se hicieron Vampiros. 19 Bienaventuradas son las Criaturas de la Noche que practican la lujuria, como malditos son los humanos que practican el amor. 20 Y Dissaor sigui� ense�ando a las Criaturas de la Noche. Mas esto ser� revelado a su tiempo. 21 Dissaor guard� silencio ante las Criaturas de las Tinieblas y descendi� de la monta�a de la m�s Lejana Media Noche. 22 Entonces subi� Lamec, que habl� as� a los No-Muertos: 23 "He aqu�, las Criaturas de las Tinieblas aguardan los eventos de los No-Muertos. 24 Que tambi�n son hijos de lo Que No Tiene Forma, desde lo profundo, cuando a�n no exist�a el Tiempo. 25 Y que ahora habitan en el Lado Oscuro del Tiempo, pero que a veces podemos sentirlos en los Siete V�rtices, en los fr�os y tranquilos espacios entre las estrellas, o en la Tierra y sus dimensiones. 26 Pues a quienes yo hablo son los No-Muertos que no son Vampiros; que fueron No-Muertos desde un no-principio. 27 Reciban entre ustedes a los Vampiros que son No-Muertos. 28 Y los Vampiros que dejaron de serlo para recibir el solemne conocimiento oscuro de ustedes, y que ahora son No-Muertos como ustedes, sin depender de un cuerpo y la sangre. 29 Pues el Vampiro No-Muerto que traspasa el S�ptimo Umbral y se convierte en No-Muerto, deja atr�s la oscuridad. 30 Y se llena de las Tinieblas. 31 Bienaventurados sean, No-Muertos, que han vencido a los Centinelas. 32 Y que dejando atr�s, solo por un momento, la gloria de las Tinieblas, dicen su Palabra a los Vampiros que adquirieron sabidur�a. 33 Haci�ndolo no por amor, sino por orden. 34 Ustedes son quienes habitan mas cerca de las Criaturas de las Tinieblas; y que, tras la �ltima revelaci�n, algunos de ustedes ser�n Criaturas de las Tinieblas. 35 He aqu� el milagro oscuro; vean como una Criatura de la Noche puede llegar a ser una Criatura de las Tinieblas. 36 Mas para esto es necesario adquirir la sabidur�a de todos los Umbrales y todas las Puertas. 37 Sabiendo que, en la noche en que hablo, ni Dissaor, ni Aradia, ni yo, hemos recorrido a�n todas las puertas; y nosotros somos quienes habitamos mas cerca de ustedes. 38 Por esto, No-Muertos los saludamos dando la espalda a la luz y abrazando las Tinieblas. 39 Ustedes que conocen la verdadera raz�n de que el caos contin�e en el Universo. 40 Ustedes que comprenden la naturaleza de la Tinieblas. 41 Ustedes que saben cuando vendr� la era de la Oscuridad que aplastar� a la luz. 42 Ustedes que conocen al Creador mejor que el mismo, quien no recuerda que alguna vez el tambi�n fue No-Muerto. 43 Ustedes que comprenden por que el Creador adquiri� tanto poder al provocar el caos y romper la oscuridad con la luz. 44 Ustedes que saben todas las cosas de la luz y la oscuridad. 45 Y que los nombres de ustedes no sean revelados a�n, pues aguardan muchas de sus obras. 46 A diferencia de los que llegan a ustedes para adquirir el conocimiento para compartir el trono de las Sombras. 47 Y que �stos sean nombrados por quienes tengan sabidur�a en la Tierra y en Aradia. 48 No-Muertos, las Criaturas de las Tinieblas conocen sus obras y sus nombres; mas callan sus nombres. 49 Y conversan con ustedes acerca de las cosas trascendentales. 50 Las Criaturas de la Noche y muchos Vampiros no pueden comprender quienes son ustedes; pues i lo hicieran, enloquecer�an. 51 Mas yo hablo ante ustedes para reconocerlos en medio de la Raza Oscura. 52 Pues nunca m�s estar�n reunidos junto a los Vampiros y las Criaturas de la Noche como lo est�n hoy, sino en la restauraci�n del Orden Oscuro. 53 Y he aqu�, yo proclamo el D�cimo Segundo Misterio como ustedes me la han ordenado, para que el verdadero sabio tenga la primera noci�n de la existencia de los No-Muertos". 

"13 1 Lamec guard� silencio, y descendi� tambi�n de la Monta�a de la m�s Lejana Media Noche. 2 Y por �ltimo subi� Aradia, para hablar a los Vampiros. 3 Y en esto hay sabidur�a; que el primer Heredero de las Tinieblas se haya dirigido a las Criaturas de la Noche; que Lamec lo haya hecho con los No-Muertos; y que Aradia lo hiciera con los Vampiros; pues as� fue establecido por las Criaturas de las Tinieblas, para que la Oscuridad una al vampirismo, la brujer�a, la no-muerte y la b�squeda de las Tinieblas. 4 Pues mucho negaron esta uni�n, y combatieron a unos o a otros; y perecieron. 5 Mas el sabio conoce que la luz une luz con delgados cordones de oscuridad y que la oscuridad une oscuridad con delgados cordones de luz. 6 As� habl� Aradia a los Vampiros. 7 "Bienaventurados sean. Vampiros, herederos de las Tinieblas, por haber recibido el conocimiento oscuro. 8 Unos lo recibieron por esperar sin buscar, otros, por gracia. 9 Pues mucho aqu� dicen que se convirtieron en Vampiros por un acto casual. 10 Mas yo les digo; todo es Casual en todas las dimensiones de los Universos; y las Criaturas de las Tinieblas han percibido el nacimiento oscuro hasta el mas peque�o de ustedes. 11 Pues hasta el m�s peque�o es el m�s grande junto a las Criaturas de la Noche, y m�s a�n junto a las Criaturas de la luz. 12 Recuerden cuando se les transmiti� el conocimiento oscuro. 13 Recuerden el dolor y la angustia; asimismo recuerden el placer. 14 Cuando al abrir los ojos en la No-muerte, percibieron su mundo con sus verdaderas formas y colores. 15 Y despu�s de que sus miembros fallec�an, de que su coraz�n agonizaba; despu�s de que se derrumbaron dentro de s� mismos, se levantaron, siendo no-renacidos. 16 Recuerden su primer gemido, como de mujer en parto. 17 Pues la No-Muerte, al venir a ustedes, lo hace con gran dolor. 18 Y el dolor los acompa�a durante sus incontables noches; dolor, soledad y melancol�a; sed y angustia por la sangre o por la energ�a; premura por refugiarse en las sombras antes del amanecer. 19 Y el gozo los acompa�a durante sus incontables noches: lujuria, placer y melancol�a; sed y saciedad por la sangre o la energ�a; renovaci�n de fuerzas al surgir el crep�sculo. 20 He aqu�, tienen emociones humanas; y a�n podr�n sentir amor y compasi�n, mas no es conveniente. 21 Pero as� mismo son solo un poco a imagen de las Criaturas de las Tinieblas, para las que no hay Bien ni Mal, ni verdad, ni mentira. 22 Ustedes han observado a los lobos; recuerden como acechan a sus presas, las acorralan y las devoran. 23 Aprendan de los lobos las maneras del depredador, pues los lobos son sus maestros en medio de la soledad. 24 Y aprendan del cuervo, y de la serpiente, desde Kundalini hasta Leviat�n; aprendan del b�ho y del buitre; aprendan del chacal y del perro hambriento; y sobre todo, del gato. 25 Mas ustedes est�n por encima de sus maestros animales una ve que aprendan de ellos las maneras del depredador. 26 He aqu�, una v�ctima a la que un Vampiro ha fascinado le permite entrar a sus dominios. 27 Y el Vampiro la toma como leg�tima y bebe su sangre; y al hacerlo siente el orgasmo oscuro. 28 Y cuando las v�ctimas del Vampiro entran a sus dominios lo hacen por que el as� lo desea. 29 Pues el Vampiro es el supremo depredador; mas a�n que los depredadores nacidos del Creador. 30 Por que dijo Ca�n: as� como la tierra abri� su boca para recibir la sangre de mi hermano, yo la abrir� para recibir la sangre de tus criaturas; si la tierra no me da su fruto, mi fruto ser� de sangre. 31 Ustedes no necesitan del fruto de la tierra, mas de la sangre y la energ�a har�n su comuni�n. 32 Y la soledad ser� su fuerza, como lo ser� la melancol�a y la lujuria. 33 Transmitiendo el deseo a sus v�ctimas en lo profundo de sus mentes y sus cuerpos. 34 Esto es parte del conocimiento oscuro. 35 No se conforme la Criatura de la Noche si se ha convertido en Vampiro; contin�e esperando por mas sabidur�a. 36 No sea como el imprudente que se conformo con solo un conocimiento supremo, y fue barrido por las aguas del Tiempo. 37 Sea soberbio el Vampiro, mas no tanto que se olvide de los No-Muertos superiores a �l, y de las Criaturas de las Tinieblas. 38 Que lo han inscrito en el Libro de la Oscuridad. 39 Sepa el Vampiro que es parte de las Tinieblas, aunque vague extra�o y solitario sobre la Tierra. 40 Pues yo se que hay Vampiros que lloran al sentirse solos. 41 Y s� que incluso hay algunos que a�oran la luz del sol. 42 Llora tu melancol�a, Vampiro, pues perteneces a un reino superior en la Raza Oscura; forza tu nueva forma para saltar bajo la luna; corre en las sombras; caza en las penumbras; eres solitario, pero libre, bienaventurado seas. 43 Note olvides de los Centinelas, pues son depredadores como tu, y aguardan tu descuido. 44 Recuerda que tambi�n hay Centinelas humanos; elige bien tus lugares de refugio; recuerda que el Creador les ha ense�ado como destruirte. 45 Y si Dissaor, o alguno de los primeros Vampiros, o un No-Muerto de la escala superior, o incluso una Criatura de las Tinieblas se dirige a ti, escucha con temor y respeto; se te ha honrado al hablarte. 46 Como desde lo alto de la Monta�a te hablo a ti. 47 Mira a las Criaturas de la Noche, Vampiro No-Muerto; ellas est�n detr�s de ti. 48 Mira a los No-Muertos superiores; ellos est�n delante de ti. 49 No olvides que tu eres Heredero de las Tinieblas; act�a como tal. 50 No permitas que los sentimientos te envilezcan; antes bien, envilece tu a los sentimientos. 51 Que no haya bien ni mal en ti, sino el Orden Oscuro". 52 Y al terminar de hablar Aradia, Lamec y Dissaor volvieron a subir a la Monta�a. 53 Lamec se coloc� a la derecha de Aradia, Dissaor, a su izquierda. 54 Y los No-Muertos, las Criaturas de la Noche y los Vampiros los saludaron usando por vez primera el saludo oscuro. 55 Esto ocurrio en la Monta�a de l mas Lejana Media Noche, despu�s de la destrucci�n de Atl�ntida y antes del diluvio. 56 Cuando los oscuros se establecieron sobre todos los rincones de la Tierra, a la vista de Dissaor y sus disc�pulos . 57 Sea todo esto registrado en el Primer Libro del Evangelio de los Vampiros, antes de que la D�cima Tercera Puerta sea cerrada. 58 Y el D�cimo Tercer Misterio es la reuni�n en la Monta�a de la M�s Lejana Media Noche. 59 A la que se acude �nicamente por incitaci�n de las Criaturas de las Tinieblas. 60 Que te observan, ser oscuro, desde estas l�neas, pues estos libros no son materia inerte. 61 Y las Puertas se abren para los que muestran sabidur�a. 62 Mas ahora las Puertas de este Libro se cierran.

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